Dicen que en época de crisis, el hambre agudiza el ingenio. Que en ese estado, en que hay que buscarse las habichuelas como sea, la mente se vuelve más despierta, más audaz. Como si le metieras un chute de clenbuterol al córtex cerebral. Hasta aquí, totalmente de acuerdo. La larga e ilustre historia de las chuletas en los exámenes lo ha demostrado. No te da tiempo a preparar el examen, pero ante esa situación desesperada, te conviertes en el Napoleón de turno, capaz de idear 17 estrategias que te llevarán a la victoria. Y que ahora esté escribiendo para el Rincón, avala mis palabras.
Pero, ¿y si os digo que estoy hablando de una crisis creativa? En el mundo de la publicidad y concretamente en el campo de la creatividad, existen muchos momentos en que sientes, como tu cerebro se obstruye como una arteria cansada de dar el paso, cual aduana, a convoyes llenos de panceta. Te bloqueas.