Estoy rodeada de egos, entre ellos el mío propio. Todos y cada uno de nosotros poseemos ese pequeño orgullo que sale a relucir cuando menos nos lo esperamos. Hay egos por todos conocidos y egos con los que tenemos que lidiar de vez en cuando, entre ellos el ego del creativo.
El ego del creativo se manifiesta desde ese instante en el que gana el primer premio, cuando escucha por primera vez “este anuncio es la po**a”, “¡qué bueno!”, “eres un crack” y cualquier frase que se os pase por la cabeza.
Después del primero, con suerte, caerá otro premio. Si ya tienen dos, el ego se verá reforzado. “Soy bueno, soy bueno, soy el p*to amo”. No me mal interpretéis, me encantáis, en serio, me parece una de las profesiones más pasionales que existen y me encanta cuando me contáis las ideas pero… de vez en cuando, un poquito de humildad no os vendría mal.
No sois tan buenos, ¿qué habéis hecho?, ¿vuestra idea es la mejor del año?, ¿vuestra idea es mejor que “Pastillas contra el dolor ajeno? (y pongo este ejemplo porque es una maravilla en muchos aspectos).
Es ese momento en el que quieren que se hable de su campaña en todos los medios, no sólo en los de publicidad y marketing si no que , como su campaña es la más cool tiene que estar sí o sí, en las páginas y blogs de tendencias, esos que leen por las mañanas y que saben que leen sus compis de profesión sólo para poder decir: “tío, mira, soy tan guay, tan creativo y mi idea mola tanto, que he salido en el blog de referencia de los gafapastas… ¿a que molo?”
El ego del creativo se ve herido en ese instante en el que desde el Rincón del Publicista realizamos una crítica constructiva en nuestro muro en Facebook y de repente sale todo el equipo a “defender” la campaña. Ya nos ha pasado un par de veces, que por decir que una campaña no nos convence mucho, que se parece a otra, etc,etc… nos dan pal’ pelo.
Chicos, tranquilidad, existe la libertad de expresión, somos libres de opinar sobre campañas, anuncios y acciones de street marketing, las vuestras incluidas.
Las “piezas” son los hijos, todos los padres piensan que sus hijos son los mejores, los más listos y los más aplicados, incluso los más guapos. Por eso en cierta medida puedo entender la pasión con la que se defiende… pero, ¡ey! sed humildes, que vuestro éxito, o el éxito de vuestra campaña no irá más allá de un mes, una semana o un día y vuestro nombre sólo será conocido entre otros egocéntricos como vosotros.
Paz, amor y creatividad.
Por María Infante para elrincondelpublicista.com
Sobre la Autora:
“Iba para artista y se quedó en fan” En fan y en comunicadora, porque a María no hay quien la calle. Estudió Publicidad y Relaciones Públicas en Bilbao, después se fue a pasar un año a Londres para perfeccionar su inglés y se quedó cinco años rockanroleando. Volvió a Madrid y entre concierto y concierto, trabajaba en comunicación y eventos. Siempre la friki de la familia, de los amigos y de la oficina. Camisetas, Converse All Star e Internet. Internet y las redes , Internet y los videos, Internet y los blogs… porque María iba para artista y se quedó en fan. Pero como ella dice: “Soy megafan…ROCK!“
Puedes ver su blog pinchando aquí























10 Comentarios:
¡Muy bien dicho! Las críticas pueden ser acertadas o desacertadas, pero hay que escucharlas para mejorar. Si a la gente no le gusta un anuncio o no se entiende, hay que pensar por qué y aplicarlo en el futuro.
Los principales problemas en el mundo de la publicidad son el ego infinito, asociado a una falta de humildad crónica y un arribismo brutal (por no mencionar la envidia, que se reparte a sacos en la profesión). Vamos, que da gusto. Y vergüenza reconocer que odio conocer creativos por ahí, muy pocos se escapan a esta descripción y en los escasísimos casos debe ser gracias a una madre ejemplar que los corrió a gorrazos en su debido momento.
Estoy totalmente de acuerdo en todo lo que dices, pero lo que no dices es cuando parte de tus ingresos vienen de dinamizar o hablar bien de esas campañas creadas a base de ego de creativo. Y entonces cuando es cuando tu libertad de expresión compite con tu responsabilidad laboral.
Anónimo y que pasa, como es el caso de este rincón, que hablas sobre publicidad por amor al arte sin sacar dinero a cambio y simplemente por que amas la profesión a la que te dedicas??
Que va! yo soy una puta al servicio del dinero. pero no voy diciendo que mis clientes coartan mi creatividad y mi arte. y escribo artículos diciendo que atentan contra mi libertad artística. Lo que digo es que no se debe cagar dónde se come.
Para lo de no hacer de vientre, viene genial el Fortasec.
Amén
Hola María, soy director de arte, y la verdad, me parece que llevas mucha razón. Quizás hubiera sido un acierto desmarcarte de estereotipos y dar cabida a la posibilidad de que exista alguno humilde.
Para tu tranquilidad, y la de todos, te diré que he trabajado con creativos humildes, buenos compañeros y grandes amigos.
Hola chicos, gracias por los comentarios.
Una cosa es la idea y el trabajo que tenga que hacer y otra, que el creador se preocupes más por figurar que por el trabajo en sí.
Por supuesto conozco creativos humildes, pero sinceramente, creo que todos pecaron de ego en el pasado ;))
Que buen punto tocaste... es importante entender que el Ego no es malo, si se tiene entrenado.
El ego tiene que ser un cachorro que camine detrás tuyo bajo tu cuerda y que no se te suelte ni te guíe delante... Saludos¡
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